Las abstracciones

Las abstracciones

Las abstracciones

Morfológicamente hablando hemos llegado

Al techo. Se supone que ya no derivaremos, no mutaremos,

Hemos conseguido la prioridad, el lugar donde el ser

No será asediado. La selva de sí mismo, ya no es un peligro.

Somos la selva, somos el ser de la selva. El mayor peligro

Es que el ser de la selva se explica en términos abstractos.

La selva es real, el ser también, o sino real es tangible.

No necesita abstracción a no ser que conformado en su perfección

El ser no sea pariente de esa perfección, y que el ser

Devendrá como un legado fuera de lo que es (persistencia

De dios, en cuanto explicación) no voy más allá de la foto del ser.

Todos parientes, universalmente aptos y derivados de una misma

Fuente. Los ejemplos guardan el secreto, de cómo se amortiguan

Las preguntas del ser. Hablo de la conciencia, que algunos recobrarán

Como lugar muy sufrido, y que tratarán de olvidar. Y algunos

No lo sabrán nunca ese lugar es el lugar de donde se desprenden

La cultura como un romancero de las costumbres, o la observación

Que no se abstrae, ni que encuentra en la profesionalidad un logro

Mayor que lo que es, un naufrago que sobrevive ante el interrogatorio,

Y que es seguro, si dejara de ser necesidad de olvido ante su sufrimento.

O para que ir más lejos ese olvido es una lengua. Que se caricaturiza

Como expresión, o se absorve en la conjetura de un saber mayor

Que la contiene. Las únicas razones ciertas de la ciencia del saber

Son que el ser emerge en cualquier lugar y tiempo, y que esto, no

Nos ensimismemos y en los juicios de cómo se expresa

El ser. Valores en que la represión no tiene éxito, sino como legalidad

Del lugar y como ese ser emerge. Lo policial, la sublimación

No pueden acallar, ni pueden proponer otro lugar que no sea

La celda o el encarrilamiento de lo que se entiende el ser sublevado

Debe ser contenido a las buenas o las malas. Este ser contenido

En esas instancias guardará para sí el lugar de la dispersión. Lo inexplicable

De sus agudezas no convencionales. En cuanto no son comprendidas

De lo que él entiende su deseo no es la teatralidad, pero no puede expresarce

En otro lenguaje que le es propuesto, la misma teatralidad, que no podrá

Desprenderse de esa celda. Hay violencia en esos casos, esto tiene jurisprudencia.

La salud teatral, también abstracta, ficción del saber que no se interroga

En cuanto ilustración y jerarquía que se extiende y se ocupa de sus propias

Precariedades atendiendo las precariedades ajenas. Si es realmente cultura,

Entablara no la solución no como termino del interrogante sino como un

Lugar que lo hace responsable del interrogante. Ya no podrá abstraer,

Ni identificarse si es salud, con el paisaje de la selva como una fatalidad.

Fuera de toda abstracción, la salud, deberá cuestionar el lugar de la selva

Como un abandono, algunos lo llaman ocaso, vulnerabilidad del ser

Que se desliga de su ferocidad, siempre que halle el lugar de la desconfianza

Agrupada. Los que no son dueños del territorio de la selva, que en cuanto parcelada

El problema no será ya quién las parceló, sino la fiereza que crea el lugar

Restringido. Todo esto más que territorio de lo real, es ficción en cuanto poder,

Pero esa ficción no se explicará como tal, sino en la conducta de las fieras,

La conducta de ellas, sus características que casi nunca se agreden entre ellas

A no ser que la falta de espacio, el hambre las impela a ejercer el parricidio.

Un bien adquirido como malévolo del ser, o rebelión, que ante el encierro

Ataca, se atraganta con el alimento de quien diverso nunca es incorporado

Por el saber que no explica la diversidad sino el lugar de la propiedad

Donde deberá vivir. Ejercer su supervivencia y también exterminio. Hay

Un punto más que también se explica en la abstracción, lugar de la fantasía,

Ficción que no pudo desencajarce Einsteín, cuando se negó a ser asimilado

Por una complementariedad, propuesta como conducta y saber. Él prefirió

Un juicio que lo alejo de la realidad y que puso punto a su saber "dios

No juega a los dados". El mensaje de Mallarmé en cuanto explícito en su nombre

Y no en su desarrollo sigue vigente "un golpe de dados". Ficciones ambas

Que significan nada más y nada menos, que un absoluto nos gobierna.

En ese punto del conocimiento creo que dios ha creado una necedad

De su entendimiento, siempre que exista, en el lugar de los lugares comunes

Y de la ciencia no es desechado. Y que casi nunca es un pariente lugareño

Cercano, vecino, sino alguien que nos juzgará y entenderemos de él ausente

Que no es una obviedad, que en el mensaje de la ilustración, lo contemplan

Como sapiente, distante o que crea distancia por su saber. O en última instancia

Las conductas que provienen de su ausencia, deben ser explicadas

A imagen y semejanza de lo que él representa, una abstracción. En esas instancias

Quién se hace cargo de explicar los lugares obvios de la admiración,

Que el descreído y pensante que debe cantar desde la ausencia que lo ha

Abandonado o que no necesita de él, cantará como los boludos creen

Que la rosa es en sí nomás. Se parece a la sapiencia de un partido de fútbol

Once contra once y un resultado de los que devendrán todas las conjeturas

Y memorias. Yo no digo que deseches las crónicas. Si digo que estás leyendo

La ficción de lo que es el partido. Lo más importante es la necedad de lo

Que crea la ausencia de dios, y que puede ser que sea un cómico de la legua,

Que se divierte él, con la ficción que se explica y que tiene como reaseguro

Los lugares donde esa acción puede ser cuestionada, no hay contradicción

En las formulaciones del saber. El saber conjuga la conciencia como lugar

Irreproducible. Pero esta casi siempre cuando da una medida de sí, dice

Que errar es humano. Conjetura dios no es humano, dios no es nada más

Que una ficción, no ilustrada por supuesto, no espiritual, sino lo que más

Se parece es al saber de Shakespeare, que después de haber explicitado

Todo no se repitió. Se las tomó, y nos quedamos con las repeticiones

De su ficción. Que sí nos dan una medida que todo lo que acontece como

Teatralidad, se renueva y permanece incluso obviar la presencia de dios.

Si fuera cierto, y explicaría la perfección y la función de los cuerpos a los

Que ya nadie se detiene a descifrar porque son obvios como dios, y que tienen

Presencia de carencia que nadie discute. Si llegás a santo o sabio o operante

De la realidad, llegarás porque has obviado esas pequeñeces, esas lenguas

Que no se animan, que se protegen de la teatralidad. De todas las ciencias,

Como absolutos lo único que debe ser develado, hay sí un lapsus y es el olvido

De los tres años y sus ímpetus, que en la historia, y que mi hipótesis dice

Que hay manifestaciones que recibe el ser de esa edad que las entiende

Como teatralidad y que olvida y señala como principio de la tragedia, ese

Lugar donde se reservó el lugar de entrar, o entrar a sabiendas, que debía ser

Un personaje de la tragedia, que sería llorado y emocionado por los aconteceres

Que siempre muy dramáticos, su olvido, el olvido de los tres años. Único vínculo,

Que no tiene contradicciones y que puede sí, ser emparentado con un ser

Múltiple e universal, que si tiene derivaciones de este acontecer aveces son

Sólo fábulas, lugar del olvido, que por represión que la teatralidad de la propiedad

Se niega a entrar. También a dar su nombre, en cuanto seña de su identidad, sí

Entrega su nombre, entregará también el habla, sus pertenencias, que se transformaran

En deber y no en desentrañamiento del ser. Este primer punto de la teatralidad

Es el lugar donde comienza la abstracción. Puede que el interrogante no ha sido

Muy explícito en la variedad y en la real identidad de sus educadores, que lo

Llevarán a una complejidad mayor, la restricción de sus deseos o adquirir

Como se le sugiere en la educación una identidad no equívoca, una parcialidad

De su identidad que se parece más al punto de la represión que al del desarrollo.

Sino porque insistir, ante tanta tecnología, ante tanta variedad que no se piensa

Porque insistir en una rebeldía, que cuando se llega a tener alguna memoria

Se la señala como una precariedad, un sufrimiento. Que quizá sea una memoria

De lo que debe entrar el ser, a ser comprendido desde un lugar que no puede disimular

Y que una percepción mayor de ese lugar que es doloroso señalaría culpables.

Identidades que se explican en la precariedad de llegar a un absoluto, que como muros

Económicos, estructuras que no tiene evaluación comercial. Puede que por ese

Porcentual no rentable sean descartados del conocimiento, aunque hayan fabricado

El muro. Hay si una traición a todo esto que se manifiesta en la carencia, y en las

Referencias que también teatrales, con benevolencia y dueños de la carencia y olvido

Que alguna vez han sufrido. Encaren su presencia en el entramado, como una fatalidad

Del deber, que se ejerce, en la especie sin resultado de explicación. Una teatralidad

Que la especie se niega a entrar hasta que la educación signa ese lugar de rebeldía

Como una carencia del ser. Desde ese lugar debe ser la cultura. Lo demás es ilustración.

Buenas intenciones del olvido y la simulación, oscura opaca que se ilustra en el supervivir.

Todo lo demás es desconfianza y buenas intenciones. Ficciones del ser con una lógica

Inapelable. Se expande y se transforma en enemigo de sí mismo como un hecho policial.

Un conjuro, una necedad que se explica muy inteligentemente pero en cuanto ves desde

Afuera es una precariedad. Un lugar desde donde se debe comenzar. El show no continúa.

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