¿Generaremos entropía?

Todos los duelos que no conformen

Lugares explícitos, hechos materiales, si querés,

La modificación, que en cuanto ausencia, de un ser

Que como género y parte familiar. Participe de la célula

Primordial, política. Si la perdida no modifica nada,

Celebraciones de llanto y recuerdos, ausencia,

No serán nada más que impotencia o lugar, propósito

Del desesmascaramiento de lo que encierra la propiedad.

No hablo de los deseos, de los lugares envidiados.

Hablo que en cuanto se trastoca el lugar político.

La única manera de subsanar esa perdida, es entender

El entramado. Los asombros más que los llantos.

Que se depositaba en ese ser. Su muerte invalida el conocerlo?

De sus amores expuestos sabremos mucho más de política

Que en cualquier receta ideológica, sí en el morir, puede desplegarce

El lugar de la cueva, no la de las ilustraciones, sino la cavernaria.

La inmovilidad, garrote en mano, a toda producción y relación

Al que el ausente hubiese avanzado. La parálisis, no es sólo

Tratar de mantener una memoria viva. Si no el interrogante

Del tratado que ese ser ausente hubiese dado políticamente,

A la propiedad inmóvil. En ese caso y haciéndome dueño del saber

Que en principio, un duelo es todos los duelos. Un duelo es el lugar

Que necesita ser desarrollado, en la memoria, por un camino

Que seguro no hubiese conjugado parálisis. Los mismos argumentos del dolor

Que en cuanto caverna, en principio y es seguro no sería el lugar

Elegido por el ausente. Con esos mismos argumentos. Pienso

Que mi ausente se hubiese preguntado el porque los educandos,

Como un bumerán ejercen entre sí, las violencias no esclarecidas

Educaciones que no enseñan a pensar, sino que ejercen como enseñanza

Un valor absoluto. Tan absoluto como la parálisis por la muerte.

Cuales son los símbolos de esa enseñanza, la ley del saber que como

Propósito no va más allá de una mercancía. No es también un duelo

O una traición, resguardo de la propiedad, que mantiene en reserva

Cualquier acontecimiento. Que descarte desde ya, los valores

Que emitidos como educación, mas que enseñarnos a pensar,

Nos piensan como literales sujetos. Es muy probable que cualquier

Pensamiento que se descarte de ese señalamiento, deba ser cuestionado.

Se movería la estantería, el lugar de los libros, que en cuanto ilustración

Tratan de no entrar en zonas de otras competencias. Pero el ausente,

Y es aquí donde se quiebran las reservas, las parcelas, tendría un sentir,

Sin ir más allá. Puede que sufriente de la educación. No podría pensarlo

Como solución, pero sí interrogarse. El camino que me señaló mi ausente

Partieron de lugares inocentes, que descubrí, como las preguntas

De Dostoievski que pone en boca de "El Idiota", son difíciles de contestar.

Pero están en la superficie. No pueden ser olvidadas. Con el mismo saber

Mi hija me hizo dos preguntas fundamentales. Cuál era la edad de amar?

Sin pestañear le dije que dependía no de la edad sino de las ganas,

De sus deseos. Esto es casi explícito ya, lo resolvió. Pero me propuso

Dos interrogantes más, y en estos casos como el duelo. Un interrogante

Es de por sí todos los interrogantes y cuestionamiento de la propiedad

Paralizada, lugar virtual, de todo pensamiento que se ejerce y mantiene

En la abstracción. Casi nunca, se cuestiona, el ejercicio político del saber.

El que se hace dueño del interrogante puede partir desde cualquier

Lugar. En mi caso un regalo y casi una sentencia de que debía leer,

Un envío. Me propuso a Voltaire. Que para mí es y seguirá

Siendo no el lugar donde yo comercie el interrogante, sino encontrar

Parientes que curiosos, me vayan derivando hacia las máscaras, que pueden

Transformarse en el destino del interrogante. La parálisis del saber,

O la interrupción del saber como una mercancía, en el sueño, que detentado

Desde el comprador. Será objeto decorativo de la máscara. No explotará

Nada en ese lugar. El interrogante en cuanto desarrolla y uno sí debe

Hacerse cargo de todo el interrogante o emparentarse con quién tiene

Resultado y entroncar ese hecho hacia otras derivaciones. En ese caso

El ausente no duerme como presencia. Asiste al desarrollo y sabe

Uno lo sabe, que esa presencia. No podrá ser contentada, pero sí

La vida mejor que pudo entrever algún día, de su formación familiar

Política, la hubiesen hecho sentir, que en cuanto la vida mejora, sus

Presencias objetivas, ahora mismo, su hijo y su perra, son también

Su presencia, algún día desplazarán y se preguntarán porque la violencia

Escolar. Que es lo que se enseña?. En lo que se obvia, no estará

La violencia. Precariedad de la parálisis, que se mantiene, en los limites

Donde todo acontecer descarta el interrogante de otras areas. Las

Malas formas, las oscuras formas de entender, que pregunta y suceder,

Desarrollo y apartamiento de todo acontecer que no sea conocimiento.

No contentarían sus presencias objetivas, su hijo, su perra y todos

Nosotros que somos también su misma encarnadura. El lugar

De los interrogantes, en su ausencia que es el mismo lugar

Que no tiene comercio y sí independencia de criterio. Lo que primero

Que produce es rechazo, solidaridades y también recomendaciones

Del trato de la materia que uno tiene entre manos, un buen manejo

De la sintaxis del dolor. Sino puede que haya inconveniencias.

Una de ellas puede ser la defensa de la propiedad, lugar explicito de la caverna.

por Sebastián Peroni