Malatesta me llama y me dice: ¡Viva la anarquía!

Malatesta me llama y me dice: ¡Viva la anarquía!

Malatesta me llama y me dice: ¡Viva la anarquía!

Si te enterás vas a saber que los dueños de la propiedad,

Ya no pueden esgrimir este lugar como abstracto. La filosofía

Del ser, casi siempre inefable y bella, a la que en sus últimos

Tiempos, fijate vos, Borges señalaba como lugares a tener en cuenta,

En cuanto el discurso se resolvía en la belleza. Él había comprendido,

Como referencias que daba de los otros, de sus lecturas, las iluminaciones

Que vivieron los que lo antecedieron. Mi iluminación es que él fue

Un juguete sabio y que no contó nunca sus iluminaciones

Sino en referencia a sus lecturas, presencias, que él situaba siempre

En un pasado o en un presente que no podía ser calificado. Yo no callo

Mis iluminaciones y doy crédito y suceder que lo que omite Borges,

Creo que hubiese discurridó con Malatesta. Mi hipótesis parte,

De su descreimiento de la literatura que no configurara un interrogante.

Si querés Chestertón, que da una relación del acertijo casi siempre

En lo obvio. El lugar que no mira la ilustración. Esta es la burla

Donde se hubiesen encontrado con Malatesta. Él pensaba que la superficie,

La propiedad, no debía parcelarse, ese lugar en que se ejerce la autoridad

Requiere y requerirá mas autoridad, y empleados pobres de ese resguardo.

Esto es un primer lugar del latrocinio. La selva era más permisible

Y estaba ligada a valores reales, los tuyos, no los de los representantes

Que te defienden. La propiedad también guarda para sí el lugar de la selva

Pero con guardianes, los de la liana, y el transcurso del espacio libre,

Que le hubiese gustado mucho a heidegger, siempre y cuando el espacio

Hubiese estado resguardado. El en algunos casos habla como Tarzán hablaba a los monos. Vaya parábola y que el entusiasmo busco en las similitudes, parientes similares y sabios de esos lugares gráficos. Casi iguales, sin desmedros

Del mismo modo, tú "se". Te enseñaba como en la selva que no debés respetar

Nada más que tu necesidad. Lo que no resolvió, y que sus parientes del mismo

Siguiendo la línea, hicieron de la selva una abstracción, y de la abstracción

Un lugar de la propiedad. Conquistada la selva, parcelada, las lianas

Tienen es cierto un recorrido menos. Pero la fantasía todo lo puede,

Y ese lugar es el lugar de la fantasía ilustrada se olvidará rápidamente

De que ha parcelado la selva. En cuanto parcelada, no estará en cuestión

El lugar selvático, indómito. La selva ahora como adquisición se resuelve

En la jungla de los duelos. A lo mejor Malatesta había obviado esta cuestión

De la belleza de las parcelas, a la que ni siquiera el caballo de Martin Fierro,

Montado por Borges, seguro le mañereaba, él hubiese querido viajar

En la galera de Facundo, mientras Sarmiento escribía. Hay un lugar común

Con Malatesta, la cultura cuestionada o alabada, no tenía alambradas.

En ese tiempo y espacio hubiesen podido discurrir sobre los espacios de las ideas

Atribuladas en una abstracción que en cuanto no debían, tener en cuenta los límites,

De esas disquisiciones, perdieron Borges, Facundo y Martín Fierro. Ahora permanecen

Esos paisajes en la admiración de las ideas y en la omisión de las alambradas,

Asombramientos y ficciones que parten de esas ausencias, quedan los juicios

Perseverancia de un pensamiento que se pensaba en la extensión y la barbarie.

Ahora y sí sería el lugar que Malatesta situaría esta condensación en la propiedad

El lugar parcelado. Buenas noticias Malatesta, ya no puede ser dejado de los dolores,

Tenido en cuenta el territorio. Si hay un lugar que la parálisis, no quiere viajar en

El caballo borgiano del Martin fierro. Los dos han perdido lugar. El que tiene la lupa

Es Malatesta, él sabe que no habría precariedades del dolor y no más remedio que dolerce

Sin razones que acompañen ese dolor en otro lugar que se olvide de su sufrir

Y de las tierras no alambradas, el dolor debe ser asumido, en el lugar personal

Que no debe dolerse de sí mismo sino del lugar de la perdida que en cuanto dolor

En vez de transformarse en alambradas son campo abierto en que una buena tenaza

Encuentra una vez más, después de llorarselo el paraíso, sino el lugar desmañado

La maleza del territorio, que es el único lugar libre del ser. Esto no es el horizonte,

Todo lo contrario. Un misionero, o un chaqueño puede desmalezar este lugar,

Lugar que conoce porque de él ha sido borrado siendo baquiano. La ficción

La historia lo ha omitido. Y los que lo han omitido no saben que sólo son ficción

De una historia que se explica, en el cuento que él sabría contar sin elocuencia,

Pero sí siendo consecuente y sabedor del territorio omitido por la historia,

Como un recreimiento, de un mayor saber que no es más que falta, omisión

Y duelo de todos los territorios. Los dueños, los virtuales, que sin dinero ni en

El avance que se supone produjo este, su lenguaje como desarrollo del niño

Se refiere a la necesidad, único lugar de la cultura, que aún sigue siendo referido

Como un saber al que debe ser civilizado en el niño. Heidegger se entusiasmo

Mucho con lo que él supuso, la decadencia transformaría su saber en tecnología.

Tenía razón Heidegger. La decadencia ha transformado la cultura en exterminio.

Esto en el embelesamiento como saber del futuro, no pudo ser contenido,

Por las buenas intenciones de la tecnología, que como suceder, una perversión

Más, termina con la manufactura. Esta arrobación del conocimiento. Es el lugar

Donde heidegger se hace progresista. Agarrate. Yo te aconsejo que le hagas

Caso a Malatesta, hacete de pinzas o sierras que corten las alambradas.

En ese lugar vas a encontrar literatura y saberes del lugar restringidos o tipos

Que como Heidegger, no tienen medida de que él es dueño de las alambradas.

Es el lugar restringido donde no tendrá interrupciones, el territorio es extenso.

Aunque el sabio no necesita mucho para avistar el horizonte y se supone que en ese

Mirar abarcará todo los territorios. Te digo de todas extensiones me atengo

A la protesta de Martín Fierro que dice que el territorio está restringido,

Que sus caballos, parientes de Facundo y sus necesidades, son sólo historia Sarmientina.

Las extensiones donde él conjuga como un valor futuro la educación. En ese momento

No tenía medidas, ahora son sólo lugar del suceder del símbolo, abstracciones

Y lugar arbitrario que ejerce otro poder, memoria que incluye todas las asechanzas

De la ilustración, la foto de la selva, de los recorridos de las piernas que son explicación

De lo que no necesita límites. Ahora son la gambeta de los alambradíos. La astucia.