Me ocurrió. Una vez, como revelación
Se me presentó impensadamente,
Que todo lo que recibe la conciencia,
Son certezas, realidades verificables
En un acontecer que la mente resuelve en un punto.
Una fricción, un momento en que uno se devela
Fuera del entramado. O en la síntesis del entramado.
Una vez que ese ser ha sido escuchado, su presencia
Ya no será más ausente, él y el escucha. Será la requisitoria
Donde el ser ya no dejará de hablar. Puede
Que el oyente no quiera, no pueda escuchar.
Altri tempi. Los bienes cordiales, son acompañantes.
Pero el haber sido escuchado en un interregno,
Desnudo, sin la ulterioridad de que se nos escucha
Como un producto de la apropiación. Ese ser
Manifiesto vuelve, irrumpe sin buenos modales
En cualquier reunión convencional. Ha roto la convención
Se ha transformado en acontecer de su historia
Y de la única forma de traslado. El cielo de los vivos.
En esas instancias lo que debería ser regla es la excepción.
Esto aseverado, puede cuestionar desde la ciencia
Que el pensamiento no puede ser explicado, si es un poder.
Peligroso en otros términos, porque vivido uno fuera
De toda máscara, puede indentificar por ritmos inusuales
La calidad de las máscaras, su versatilidad y sus referencias
Y el porque de sus presencias. La mayor, es el desconocimiento,
La vida apresurada o la búsqueda ilusoria de una quietud,
No es más que un referente que puede ser cuestionado
Hasta el límite, que no tiene limite. Sólo puede inferirse
Como ficción, educación simbólica que transforma
En revelación hechos de los que se debería discurrir
Después de la educación idónea, en cualquier lugar.
El pariente real, el dios que ha sacado la foto, nos dice
De nuestra diversidad, esto no es conjetura ni ficción.
Es esto la educación? Se transforma la mente en excepción
Porque la banalidad el lugar simbólico de lo enseñado
Guarda algo que desdeña el discurso y es nada más
Que un emisor y receptor, y que esa dupla podrá en la inquietud
Tanto el emisor como el receptor, sacan ansiedades y explicaciones
Que el conocimiento oficial, de lo que significa verdad
No sólo calla sino que enseña una conducta que ni siquiera
Contempla el hecho de que las relaciones parenterales,
Son el lugar donde se resuelve una verdad que no nos explica.
A lo sumo nos pone y traslada a través de jerarquías
De asociaciones que explican la realidad como entramado
Y que nos hacen responsables de la idoneidad, y traslado
Que propone el entramado como trayecto. Lugar visual
Que la realidad de las asociaciones, te digo, es como la foto
De cómo se entrelazan las calles de una ciudad con todas
Las variedades que puedas imaginar. O a lo sumo, no es necesario
Imaginarlas, las tenés presente, como vestimenta o como jerarquía
Del estar. De la diversidad que somos y de esa misma diversidad
Devendría en el caso de la conciencia, un lugar sin exclusiones.
No soy quien, ni siquiera un legislador no reconocido. Un mal
Fotógrafo, que carente de la técnica del fotografiar, la foto
Le ha salido opaca. Y vaya obsesión y persistencia,
Se me ocurre que la opacidad es la ley y lugar que si se observa,
Esa opacidad, no sólo como pariente de la cámara, Carenciada.
Se podrá entrar en el lugar explícito de esa carencia. Un cuarto oscuro,
No muy ventilado. Pero establecido en ese lugar, como observador,
Será receptor, de que ese cuarto no es más que oscuridad.
Y que la mirada de esa oscuridad, no tiene mas ley que prebendas,
Para el que no se establece en la realidad de la oscuridad. Sino
Que se adueña de lo que no está cuestionado. La ignorancia.
El saber es haber llegado a ese lugar que se parece a la Zona
De Tarkovsky, admirador de Borges fijate vos y que resuelve
Las preguntas universales al que el dueño de las prebendas
No tiene en cuenta, pero si informantes. La película la podés alquilar
Y te vas a encontrar que en la trama los que resuelven el interrogante
No se animan a resolver sus deseos. Esto plantearía que el detentado,
El poder, llegado al punto de desentrañarse recula, prefiere la opacidad,
Al cual él prenderá una lámpara, un discurso con leyes que obstruyen
Cualquier oscuridad, que no sea explicada por el entusiasmo.
En ese lugar no hay mucho lugar para el entusiasmo. Es desértico
Casi un paisaje de una villa. Y aún sin similitudes lo podes imaginar
Como un lugar donde ni siquiera se puede jugar al fútbol,
Como lugar de la necesidad El que más de desilusiona, pero cobra
Por el traslado, es el educador, lo nombro mal, es el baquiano ruso,
Que sabe que nadie se atreve a entrar a ese lugar tan deseado,
Pero insiste, su labor es esa. Hasta que descree del peligro de llegar
Al punto del deseo y del conocimiento no convencional. Del que nadie
Podrá desprenderse, es una obsesión, un lugar buscado, que en cuanto
Nombre y existencia, viste, se traslada, el origen y el deseo de explicación
Es más real y más explícito como ficción (es una excepción) que cualquier
Realidad que después de ese referente, debe ser, aunque persistente
Tenida en cuenta como algo que no se explica y me atrevo a decir. Que
Como mensaje de la ficción quizá más real que la realidad. Lo que prima
Lo que hace retroceder, es el precedente de la enseñanza. Ahí no se cuestiona.
Pero se observan los retrocesos ante el momento crucial. El conocimiento.
Porque no? Estoy seguro que está en la sintaxis de lo correcto. Que los hombres
Con un destino mayor parecido al de dios como creador, no obtienen
Buenos resultados, reculares. Sufro las mismas consecuencias. Pero
Me lo pregunto como un hecho que debe ser resuelto, en un primer termino
Los que llegan hasta allí, no son segmentos del conocimiento, sino
Ensambles directos de cómo funciona la sociedad. Proyectistas del entramado.
Pero se cagan, no entran en la pieza que vaya a saber uno que hay en ella.
Esa pieza es presente, como lugar de ansiedad, como temor a lo que representa
Como deseo, que objetivado, adquiere más necesidad. Un absoluto, un conocimiento
De la muerte, que de su desarticulación, de atreverse a hacer el amor con ella,
Como en "Pascualino sete belleza". Pudo desarticular provisoriamente,
Las consecuencias que muy actuales se desinteresan del porvenir del cuarto
Muy oscuro, que existe, que esta en el la horizontalidad de nuestro acontecer
Y que los educandos entiendan el bumerán que los impele como desorden
Que llaman anarquía y que no es más que un genocidio que se ejerce
Entre los iguales, con un emisor que da cuenta sin mucha conciencia de lo que
Es el saber de su tiempo. Sólo símbolos, lugares casi huecos como el poema
De T.S.Elliot, lugares desesperanzados, que en cuanto tales, serán dueños
De la oscuridad del cuarto. O en todo caso de la desconfianza de la claridad
Como solución. La foto de la opacidad, es lo que más se acerca a la realidad,
El que ostenta la claridad como un hecho no controvertible. Es el dueño
De la cámara. Hagance sacar una foto en el lugar de la Zona y es casi seguro
Que la foto, tendrá algún lugar que el dueño de la cámara no podrá explicar.
Llegar a esa instancia, perforar su entendimiento, porque él también está presente
Tiene sus interrogaciones que aunque las ejerce, con un nombre sagrado
No deja de preguntarse por su identidad, que es lo más oscuro del cuarto.